Una buena consulta de longevidad puede terminar con menos suplementos de los que el paciente tomaba al llegar. Para mí, cada producto debería responder a una necesidad concreta: corregir un déficit, cubrir una ingesta insuficiente o apoyar un objetivo con evidencia razonable.
El número de cápsulas no mide la calidad del cuidado. Importa qué se intenta mejorar, con qué probabilidad de beneficio, qué riesgos existen y cuándo se revisará si merece la pena continuar.
Primero, la base
La suplementación tiene un lugar complementario dentro de un plan que incluye alimentación, ejercicio, descanso y control del riesgo clínico. Si desplaza recursos y atención de esas prioridades, conviene replantearla.
En adultos sin deficiencias conocidas, no hay evidencia suficiente para recomendar de forma general multivitamínicos con el objetivo de prevenir cáncer o enfermedad cardiovascular. La USPSTF recomienda específicamente no utilizar vitamina E ni betacaroteno para esa finalidad. Esto no se aplica de la misma manera al tratamiento de un déficit diagnosticado. 1
Proteína y creatina: objetivos funcionales
La proteína suplementada puede ser útil cuando la alimentación no cubre las necesidades. Los estudios de entrenamiento de fuerza muestran un beneficio adicional, habitualmente modesto, sobre masa y fuerza muscular. El punto de partida nutricional y la ingesta total importan más que acumular batidos. 2
La creatina cuenta con evidencia para apoyar ganancias de fuerza y masa magra junto al entrenamiento. En personas mayores, los metaanálisis encuentran beneficios, aunque los resultados varían entre estudios. No sustituye al estímulo del ejercicio y estos datos no demuestran por sí mismos que prolongue la vida. 3
Como nefrólogo, me importa especialmente interpretar bien los controles. La creatina puede aumentar la creatinina sin que eso implique necesariamente deterioro renal. Un metaanálisis de ensayos publicado en 2026 no encontró cambios significativos en el filtrado estimado, pero pidió más estudios de larga duración. Esos resultados no autorizan a asumir seguridad en cualquier persona con enfermedad renal. La función renal, la medicación y el contexto deben revisarse. 4
Vitamina D: distinguir déficit y prevención general
Corregir un problema óseo o un déficit dentro de un contexto clínico concreto es una decisión diferente a suplementar a toda persona sana para prevenir el envejecimiento. La guía de la Endocrine Society de 2024 no respalda dosis superiores a las ingestas recomendadas de forma general en adultos sanos menores de 75 años, y contempla situaciones específicas en las que la valoración cambia. 5
Por eso no utilizaría una misma dosis ni un mismo objetivo analítico para todo el mundo. La indicación, el riesgo de exceso y la necesidad de controles deben estar claros.
Omega-3: el producto y la indicación cuentan
En VITAL, la suplementación con omega-3 marino no redujo de forma significativa el desenlace cardiovascular principal ni la incidencia total de cáncer en prevención primaria. Ese resultado impide vender cualquier aceite de pescado como un protector cardiovascular universal. Tampoco permite confundir un suplemento con un medicamento de composición y dosis concretas estudiado en otra población. 6
Un criterio sencillo para revisar el botiquín
En consulta ordenaría cada producto por objetivo, evidencia humana, calidad, posibles interacciones y respuesta observada. Evitaría mezclas con dosis poco claras y promesas de rejuvenecimiento basadas únicamente en mecanismos de laboratorio.
Si el beneficio no puede explicarse con precisión, la indicación merece revisarse. La suplementación bien utilizada puede ayudar. Su valor está en resolver algo concreto y hacerlo con seguridad.
Fuentes
- USPSTF. Vitamin, mineral and multivitamin supplementation to prevent cardiovascular disease and cancer, 2022.
- Morton RW et al. Protein supplementation and resistance training: systematic review and meta-analysis. BJSM, 2018.
- Chilibeck PD et al. Creatine, resistance training, lean tissue and strength in older adults: meta-analysis, 2017.
- The effect of creatine supplementation on kidney function: systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials, 2026.
- Endocrine Society. Vitamin D for the Prevention of Disease, 2024.
- Manson JE et al. Marine n−3 Fatty Acids and Prevention of Cardiovascular Disease and Cancer. NEJM, 2019.
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