Subir escaleras, caminar a buen paso o seguir disfrutando del deporte exige capacidad física. Cuando planificamos el entrenamiento, importa elegir un esfuerzo que ayude a mejorar y que podamos mantener. Un metaanálisis de 2026 aporta información para comparar los intervalos de alta intensidad con el ejercicio continuo.

La revisión en vídeo
Resumen de 84 segundos con subtítulos. Voz sintética basada en una grabación autorizada del Dr. Diego Rodríguez.
Qué compararon los investigadores
Bi y colaboradores reunieron 115 ensayos aleatorizados, con 3.196 participantes. Incluyeron desde personas sedentarias hasta deportistas. Los programas duraron entre 2 y 26 semanas. El trabajo se publicó el 10 de marzo de 2026 en Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. Consultar el artículo.
El entrenamiento por intervalos alterna esfuerzos intensos con recuperación. El entrenamiento continuo mantiene un esfuerzo relativamente estable. En esta revisión, el comparador continuo podía ser moderado o vigoroso: no se limitaba a lo que habitualmente llamamos zona 2.
Hay un dato relevante para la consulta: los investigadores excluyeron estudios en personas con enfermedades crónicas. Por tanto, estos resultados no se pueden trasladar sin más a un paciente con enfermedad cardiovascular o renal.
El resultado principal: una mejora adicional pequeña del VO2máx
El VO2máx expresa la capacidad máxima para utilizar oxígeno durante el ejercicio. Ayuda a valorar la capacidad aeróbica, aunque no recoge por sí solo todo lo que determina la salud o el rendimiento.
En promedio, los intervalos mejoraron más el VO2máx relativo que el entrenamiento continuo. La diferencia estandarizada fue g = 0,39, con un intervalo de confianza del 95 % de 0,27 a 0,51. Es una ventaja pequeña. Esa cifra no significa un 39 % de mejora y no permite predecir la respuesta de una persona concreta.

La diferencia depende del resultado que queremos mejorar
También apareció una ventaja media en potencia o velocidad aeróbica máxima. En cambio, los resultados sobre umbrales de esfuerzo, economía de ejercicio y rendimiento físico no mostraron una diferencia concluyente entre los métodos.
| Resultado | g [IC 95 %] |
|---|---|
| VO2máx relativo | 0,39 [0,27; 0,51] |
| Potencia / velocidad aeróbica máxima | 0,31 [0,17; 0,47] |
| Segundo umbral | 0,06 [−0,25; 0,36] |
| Economía de ejercicio | 0,26 [−0,03; 0,54] |
| Rendimiento físico | 0,04 [−0,46; 0,54] |
Cuando el intervalo de confianza cruza cero, la diferencia no es concluyente. Esto tampoco demuestra que los métodos sean equivalentes: algunos resultados reunían menos estudios y tenían mayor incertidumbre.
Qué limita la conclusión
Los autores calificaron como baja la certeza de la evidencia del VO2máx. Los ensayos eran pequeños, con 10–85 participantes por estudio, y diferían en duración, intensidad, modalidad y nivel inicial de los participantes.
Para el VO2máx relativo, la heterogeneidad fue del 56 %. Además, el intervalo de predicción fue de −0,57 a 1,35: la ventaja media no garantiza una ventaja en todos los entornos. El resumen informa una búsqueda hasta septiembre de 2024; el manuscrito completo añade una actualización en abril de 2025. La fecha de publicación no equivale a una búsqueda hasta 2026.

Cómo lo llevo a la consulta
Como nefrólogo, médico de longevidad y deportista de resistencia, me interesa que la evidencia ayude a tomar decisiones concretas. Primero valoro la capacidad inicial, los síntomas, el riesgo y la tolerancia al esfuerzo. Después ajusto modalidad, intensidad, recuperación y progresión, y compruebo la respuesta.
Ese seguimiento permite reconocer si la carga resulta adecuada y si la persona puede sostenerla. El estudio ayuda a elegir el estímulo aeróbico; la valoración global incluye también fuerza, composición corporal y los demás factores relevantes para cada paciente. Esta es mi aplicación clínica, no un protocolo que el metaanálisis haya validado.
La falta de aire o el cansancio de nueva aparición no deben atribuirse automáticamente a falta de entrenamiento. Merecen valoración antes de aumentar la intensidad.
Qué aporta a una medicina de longevidad
En longevidad buscamos conservar capacidad física y autonomía. Esta revisión estudió adaptaciones al entrenamiento: no evaluó si un método evita más infartos ni si prolonga más la vida. Su utilidad está en comprender qué estímulo puede aportar una mejora aeróbica y con qué grado de incertidumbre.
La colección Evidencia para cuidarte continuará relacionando los estudios con decisiones de consulta. Puedes leer la primera entrega sobre prevención del síndrome cardiorrenal metabólico, conocer el método Temporis y seguir las revisiones en Temporis AI.
Referencia
Bi Z, Yin M, Xu K, et al. One Size Does Not Fit All: A Meta-Analysis of 115 Trials Comparing High-Intensity Interval and Moderate-to-Vigorous-Intensity Continuous Training Across Diverse Participants, Protocols, and Outcomes. Scand J Med Sci Sports. 2026;36:e70243. doi:10.1111/sms.70243.
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