Tus células necesitan renovar sus piezas para seguir funcionando. Fabrican proteínas, producen energía y reparan daños todos los días. Parte de ese material se deteriora y tiene que retirarse. La autofagia permite recogerlo, descomponerlo y aprovechar de nuevo sus componentes.
Quiero explicarte qué ocurre dentro de la célula, por qué merece atención cuando hablamos de envejecimiento y hasta dónde llegan los estudios sobre ayuno y suplementos. Primero puedes verlo en este vídeo; después entramos un poco más en detalle.
El reciclaje celular, explicado en tres minutos
Dr. Diego Rodríguez Ortega · Temporis · 3 min 7 s · Voz original y subtítulos en español.
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Qué es la autofagia y cómo funciona
Piensa en una casa que está en uso continuamente: además de incorporar cosas nuevas, hay que recoger, reparar y retirar lo que se ha estropeado. Dentro de la célula sucede algo parecido. Cuando en el vídeo hablo de «basura», me refiero a componentes celulares, como proteínas dañadas u orgánulos que deben renovarse.
La vía que mostramos se llama macroautofagia. Podemos seguirla en cuatro pasos:
- Recoger. Una estructura abierta, el fagóforo, empieza a rodear el material que se va a retirar.
- Encerrar. Se cierra y forma el autofagosoma, una vesícula delimitada por dos membranas.
- Descomponer. Su membrana externa se fusiona con un lisosoma. Dentro, las enzimas degradan la carga y la membrana interna.
- Reutilizar. Los componentes resultantes vuelven a estar disponibles para el metabolismo y para fabricar otras estructuras.
Estos mecanismos se conocen gracias a décadas de investigación. Los trabajos de Yoshinori Ohsumi con levaduras, en los años noventa, ayudaron a identificar genes esenciales del proceso y fueron reconocidos con el Nobel de Medicina en 2016. La explicación del Nobel permite conocer el origen de estos descubrimientos.
Mitofagia: renovar las mitocondrias
Las mitocondrias participan en la producción de energía que utilizan nuestras células. Cuando una de ellas se deteriora, la célula dispone de mecanismos para reconocerla y retirarla de forma selectiva. A ese reciclaje de mitocondrias lo llamamos mitofagia.
En las imágenes verás cómo una envoltura rodea una mitocondria y la conduce hacia su degradación. Se recuperan moléculas que pueden reutilizarse; la formación y el mantenimiento de mitocondrias funcionales implican otros procesos coordinados. Puedes ampliar la base biológica en la documentación científica del Nobel.
Esto ayuda a entender por qué miramos más allá de cuántas mitocondrias tiene una célula. También interesa su estado y cómo se renuevan. En el vídeo les doy especial protagonismo porque nos permiten visualizar muy bien esa relación entre mantenimiento y función.
La clave está en completar el recorrido
Imagina un almacén lleno de bolsas pendientes de recoger. Una fotografía con muchas bolsas puede significar que hoy se está recogiendo mucho, o que el camión lleva días sin pasar. Con las vesículas celulares ocurre algo parecido.
Por eso los investigadores estudian el flujo autofágico: cómo avanza el material por todo el circuito, hasta su degradación. Contar autofagosomas en un momento concreto puede llevar a conclusiones equivocadas. Las guías internacionales para estudiar la autofagia explican por qué hacen falta métodos complementarios y mediciones adecuadas para interpretar ese recorrido.
Qué relación tiene con el envejecimiento
Conservar la capacidad de renovar componentes es parte del mantenimiento celular. Pero cada tejido tiene sus particularidades. En un estudio de 2024 que siguió estos procesos en el cerebro de ratones durante el envejecimiento, la mitofagia se mantuvo en distintas poblaciones celulares, con diferencias según la región y el tipo de célula. El resultado cuestiona la idea de un descenso uniforme en todo el cerebro. Puedes consultar el estudio original aquí.
Era un experimento en animales. Para trasladar un hallazgo a una persona necesitamos comprobar qué intervención produce un beneficio, en quién y durante cuánto tiempo. Un cambio molecular, por sí solo, no permite calcular cuántos años de vida vamos a ganar.
Ayuno y autofagia: qué sabemos en personas
La disponibilidad de nutrientes influye en este sistema. Una investigación publicada en 2025 por un equipo de la Universidad de Adelaida y SAHMRI estudió el flujo autofágico en células de la sangre de 121 personas con obesidad, dentro de un ensayo que comparó distintas pautas de alimentación.
A los seis meses apareció una diferencia entre el grupo de ayuno intermitente con horario restringido y el grupo de atención habitual, en un análisis posterior. A los dos meses no se había observado esa diferencia. Además, el grupo de ayuno no mostró un aumento significativo respecto a su propio valor inicial; parte del contraste podía deberse al descenso en el grupo control. El artículo original detalla estos resultados y sus límites.
Es una señal interesante para seguir investigando. El estudio no establece una hora universal a partir de la cual se «active» la autofagia, ni demuestra que esa pauta prolongue la vida humana. Tampoco permite asumir que lo medido en células sanguíneas ocurre igual en todos los órganos.
Si te interesa la aplicación práctica, en este artículo sobre ayuno y horarios de alimentación explico cómo valorar una pauta dentro de la situación de cada paciente.
Y los suplementos, ¿qué han demostrado?
La urolitina A es uno de los compuestos estudiados por su relación con la función mitocondrial y la mitofagia. Un ensayo publicado en JAMA Network Open en 2022 incluyó a 66 personas de 65 a 90 años y comparó el suplemento con placebo durante cuatro meses.
Se observaron mejoras en algunas medidas secundarias de resistencia muscular y en ciertos biomarcadores. Sin embargo, las dos medidas principales —la distancia recorrida en seis minutos y la producción máxima de energía evaluada en un músculo de la mano— no mostraron una mejora significativa entre grupos. El ensayo completo permite distinguir los resultados principales de los secundarios.
Ese trabajo abre preguntas útiles, pero no demuestra un aumento de la longevidad ni justifica recomendar el mismo suplemento a todo el mundo. Cuando hablamos de resultados prometedores, conviene decir también qué se ha medido realmente.
Cómo lo llevo a la consulta
A mí me interesa que entender esta biología te ayude a cuidar tu salud con criterio. En consulta, las decisiones tienen que encajar con tu alimentación, tu actividad física, tus enfermedades y los tratamientos que ya tomas. También con algo muy concreto: cómo te encuentras y qué eres capaz de hacer en tu vida diaria.
Conservar fuerza, capacidad de esfuerzo y autonomía sigue siendo una prioridad. La investigación en autofagia nos ayuda a comprender parte de lo que ocurre por debajo, y seguimos su evolución para incorporar lo que demuestre utilidad clínica.
Este tema se complementa con el de epigenética y relojes biológicos: distintas formas de estudiar cómo cambian nuestras células, cada una con sus posibilidades y sus límites.
Dr. Diego Rodríguez Ortega
Temporis · Consulta de longevidad
Publicado el 24 de septiembre de 2026. Las ilustraciones y animaciones son representaciones didácticas del proceso celular, con formas y escalas simplificadas.